Mientras se sigue ayudando a la población que ha sufrido graves daños por las recientes inundaciones, en el barco-hospital “Papa Francisco” han comenzado las vacunaciones con las dosis facilitadas por las autoridades locales.

Las últimas inundaciones registradas en la región de la baja Amazonia han supuesto una dura prueba para la supervivencia de la comunidad, ya extremadamente vulnerable y aislada, de aquellas personas que viven a lo largo del rio. En pocas semanas, estas poblaciones han perdido sus hogares, inundados por las aguas, barcas y redes para la pesca, así como instrumentos esenciales para su supervivencia.

Por este motivo, en cuanto las aguas han comenzado a retirarse, el proyecto de cura y prevención para los ribeirinhos ha acompañado también a la población en el duro trabajo de saneamiento y recuperación de las casas y los pozos para el agua potable; dos condiciones fundamentales para que los ribeirinhos puedan regresar a sus hogares.

Aguinaldo, diácono casado y guía de una de las comunidades situadas en la región, nos ha contado cómo su zona ha quedado profundamente afectada por las inundaciones. Además, muchos otros como él han perdido la casa, los animales, las pequeñas barcas y las redes necesarias para la pesca.

Gracias a los  fondos  provenientes de la campaña, ha sido posible llegar a las familias de la comunidad con víveres y todo lo necesario para responder a la emergencia: ropa, medicinas y productos para purificar y potabilizar el agua. Además, se han vuelto a adquirir algunas redes para permitirles volver a su trabajo.

A día de hoy, el barco-hospital, junto con el personal del SUS (Sistema Único Sanitario) que facilita las vacunas, el ayuntamiento y el apoyo de la iglesia que han puesto sus espacios a disposición, ha comenzado a inmunizar de la covid-19 a estas comunidades, normalmente aisladas y a las que no llega la sanidad pública.

Además de las misiones para el suministro de las vacunas, las donaciones recibidas permiten la distribución de productos de alimentación y de primera necesidad a las familias en dificultad, de medios para la prevención del virus, fármacos y asistencia de los sanitarios (que, por ejemplo, ofrecen tratamientos de rehabilitación respiratoria)  para ayudar en la rehabilitación de aquellas personas que han padecido la enfermedad.