La Campaña

La pandemia Covid-19 confirma una vez más cuánto están interconectados los pueblos de la tierra y que cada opción local tiene repercusiones globales: la globalización en la que estamos inmersos no es solo económica, política, social, cultural, sino también sanitaria.

Los viajes y los desplazamientos que forman parte de nuestra vida diaria y serán cada vez más constantes, tienen, entre sus consecuencias, que los virus también circulen.

Por eso un mal global, como el virus Covid-19, solo puede ser derrotado con un bien común mayor: la vacunación para todos. De hecho, sabemos que el virus seguirá circulando y será siempre un riesgo incluso para una población vacunada.

Por lo tanto, para vencer a la pandemia, todos deben estar vacunados. Y así como en una familia se da prioridad al más necesitado, también los promotores de la campaña “Una Vacuna para Todos #DareToCare” queremos dar prioridad a los más vulnerables y necesitados del planeta, independientemente de su rédito individual o nacional.

La fraternidad es algo muy concreto, por eso pedimos que todas las personas del planeta tengan acceso a las vacunas, fruto del trabajo de la comunidad científica internacional, de forma universal, justa, gratuita y rápida.

Queremos impulsar acciones proactivas a favor de las naciones excluidas de las diversas formas de atención; estimulamos a los gobiernos a practicar el internacionalismo de las vacunas, que es exactamente lo opuesto al nacionalismo cerrado que nunca podrá vencer al virus.

Queremos el desarrollo de la capacidad de producción y distribución de vacunas también en los países pobres del mundo.

Al mismo tiempo, nos movilizamos a favor de una campaña local de salud. Para saber más sobre el proyecto en curso, haga clic aquí.

La campaña “Vacuna para todos” nació de una idea de los Jóvenes por un Mundo Unido y el Movimiento Político por la Unidad (MPPU) durante el evento internacional Semana del Mundo Unido como concretización del sendero #DareToCare. Está abierto a todas las personas de todas las edades, religiones, convicciones y a todas las organizaciones que creen en el derecho universal al tratamiento y en el internacionalismo de las vacunas.